Historia

En nombre del cielo, de la tierra y de los hombres que la trabajan.

La vigne

HUBO UN TIEMPO EN QUE LA VIÑA LO ERA TODO

Los hombres y las mujeres de entonces se reunieron y pusieron su fuerza y su valentía en común. Esculpieron la montaña y colocaron terrazas en sus vertientes. Desbrozaron, removieron la tierra y plantaron, esperando que la naturaleza les fuese pródiga.

Y luego construyeron una bodega, su bodega, una bodega a su imagen..

A fuerza de brazos apilaron las piedras y levantaron muros ciclópeos. Hasta el límite del equilibrio, y cuando hubieron acabado, se dijeron que estaba bien, entonces sellaron el acuerdo. Como para desafiar a la adversidad, como un grito a la universalidad, crearon el emblema. Un globo terráqueo, dos manos entrelazadas y una máxima para la eternidad:

«Todos para uno y uno para todos.» Este sería su porvenir.
Tous pour un et un pour tous

Y luego el tiempo pasó por allí…

De éxitos a fracasos, de grandes victorias a ilusiones perdidas, no es tanto la naturaleza la que ha cambiado, más bien es la humanidad la que ha evolucionado. Evolución. Palabra maestra que gobierna el mundo de los hombres.

Unos 80 años más tarde (de hecho, lo que dura una vida humana), ¿qué queda de este ideal, de este blandir de banderas y de estos puños alzados? ¿Imágenes, recuerdos, convicciones?

La naturaleza todavía está aquí. Tiene sus leyes que la razón ignora. Y las viñas que fueron plantadas antiguamente para hacer felices a los hombres producen hoy en día todavía los frutos de este trabajo.

En nombre de todas estas mujeres, en nombre de todos estos hombres que supieron tomar el destino entre sus manos, mostrarnos que atreverse no era una palabra vana y que la felicidad es ante todo lo que se hace de ella, ahora que es nuestro turno cultivamos este grano de locura… bautizado Riberach.



filosofía al natural

Para respetar a los ecosistemas, a nuestra salud y a la suya, nuestros vinos se producen, desde el origen, en agroecología.

Obtuvimos en 2011 la mención «Nature & Progrés», lo que nos permite ofrecerle un procedimiento ecológico íntegro y coherente tanto en la viña como en la bodega.

Rechazamos los pesticidas y herbicidas, y de forma más general todos los productos de síntesis o de organismos modificados genéticamente.

Nuestro trabajo pretende preservar y valorizar los equilibrios naturales existentes, la biodiversidad de nuestros campos y, finalmente, mantener y mejorar la fertilidad de nuestros suelos con una perspectiva más general de desarrollo sostenible.

Para ello damos prioridad a las cepas locales (cariñenas, garnachas, macabeo) apoyándonos principalmente en selecciones masales.

Porque «el vino se hace primero en la viña», vinificamos nuestra producción de forma artesanal y sin aporte tecnológico.

Vigne
Pressage
Patrick Rodrigues

Nuestras fermentaciones son espontáneas, realizadas con la ayuda de la flora autóctona presente en el medio natural. No se aporta ninguna corrección química o física a los vinos durante las vinificaciones. Está proscrito emplear cola de origen animal o vegetal, y filtración esterilizante. El aporte de sulfitos está extremadamente limitado, es casi inexistente.

Riberach: Una filosofía de 10 hectáreas en el piedemonte pirenaico a 400 metros de altitud, entre tierra y mar.